Últimamente he notado algo muy curioso entre la población francesa, y es que todos y cada uno de los gabachos tienen una obsesión por... ir al médico.
Siempre he sido de esas personas que se ha curado en casa. Mi madre es enfermera, mis tíos son enfermeros, bueno, para qué contaros. Siempre he sabido qué hacer en caso de enfermedad: dieta a seguir, pastillas que debo tomar, qué puedo hacer y qué no. Creo que son nociones básicas que toda persona sabe o debería saber, y no he acudido al médico a menos que tuviera que hacerme una inspección, análisis de sangre, o que la enfermedad se estuviese volviendo bastante grave. (Ay, aquellas maravillosas anginas que pasé a los 16 años en los que por las noches le gritaba a mi madre ''córtame la cabezaaaaaaaaaaa'' y que al final me llevaron de viajecito a hospital en silla de ruedas para pincharme antibióticos en el culo. Jamás he sido tan feliz de que me pusieran un gotero.)
Así pues, yo lo mío, en casa. Mi filosofía es ''si es tontería no vayas al médico'', porque total, te va a decir lo mismo que ya sabes... Además las salas de espera se llenan y siempre hay alguien que necesita más ver al médico que tú. No sé si mucha gente pensará como yo, pero al menos yo me he criado con ese pensamiento.
Y para ir a lo que realmente nos importa pondré ejemplos para que la historia sea mucho más clara.
Hace unas semanas, me empezó a subir la fiebre. Oscilando entre los 38 y 39 grados, tomé la decisión de llamar a alguien que viniera a cuidarme (tampoco es plan de quedarme sola y enferma!), tomarme Paracetamol, tomar sopita y reposar. A los tres días mi fiebre no bajaba, pero yo estaba tranquila porque sabía que un día u otro, la enfermedad cesaría (como siempre vamos). Mi amiga E (francesa), súper preocupada, me dijo ''Lola, no puedes continuar así!!! Tienes que ir al médico!!!!'' A lo que yo le contesté que 1) si tenía fiebre y más tan alta era preferible no salir de casa, aunque fuera acompañada, e ir alegremente en metro al médico 2) que me iban a cobrar una pasta (porque en Francia te sacan los ojos por una simple consulta) y me iban a decir algo que ya sabía 3) me recetaría medicamentos que ya tenía en casa. ERGO pese a sus insistencias, no fui al médico, y al día siguiente me bajó completamente la fiebre y ya estaba tan campante.
Segundo caso (relativamente reciente): PRIMERA quemadura que me hago con aceite hirviendo. Da la casualidad que mi misma amiga E estaba en la cocina conmigo. Grito de dolor, agua fría, correr al baño, ponerme la pomada amarillo moco por toda la palma de la mano, y siguiendo instrucciones de mamá, gasa, venda y dejarlo secar un poco. Una vez seco, apósito para quemaduras y ale. Como veis, tengo un verdadero botiquín en casa y estoy preparada para la vida moderna. Mi amiga E escandalizada, Lola, cómo vas a escribir, cómo vas a comer, ven, te corto la carne, te friego los platos, ay Lola, llámame si te encuentras mal, salgo de clase y vengo corriendo a verte!!! Pánico y terrorrrrrr! En ese momento me moría de dolor pero sabía que se me iba a curar y que no iba a ser nada grave. Peores cosas se han visto! Tras dos días, le mando una foto de la mano a mi amiga E. Le digo que me sigue doliendo, y que tengo la piel un poquito hinchada (pero que está muchíííísimo mejor). Ella, de nuevo, presa del pánico, me dice que si me sigue doliendo vaya a ver a un médico. Y DALEEEE! QUE NO VOY A IR AL MÉDICOOOOO! Intento explicarle que las cosas tardan en curarse, y que no hace falta que me deje una pasta para que el susodicho me diga ''Sí, es una quemadura. 50 euros. Y un riñón.''
Tercer caso: E tenía dolor de garganta. No sé vosotros pero cuando yo tengo dolor de garganta tomo Propolio, o Equinácea, o Niflactol (antiinflamatorio). En unos días se me pasa y no voy al médico a no ser claro que sea faringitis, anginas, etc. Pues bien, como habéis adivinado, E fue al médico. Salió y me envió el siguiente mensaje: ''El médico me ha recetado como 20 medicamentos, qué horror, voy a la farmacia ahora, así que no sé si llegaré a clase a tiempo''. Mi respuesta fue ''No compres ni uno que yo tengo todos los medicamentos que quieras en mi casa''. No debe fiarse de mí en ese aspecto porque no me respondió y se los compró todos. La vi un poco más tarde y se estaba echando algo en la garganta que, aparentemente, le sabía mal. Le pregunté qué era. Me dijo que era Alcohol. Alcohol para la garganta. Pensé, bueno, es posible, entiendo de lo que yo me tomo pero pueden existir otras cosas para curar el dolor de garganta. A los dos minutos estaba tomándose otra cosa diferente. Y luego, otra pastilla. La tía se estaba tomando casi tres medicamentos al mismo tiempo. PERO LOCA, QUÉ HACES! Que es un dolor de garganta!!! Yo no sé cómo tendrá mi amiga E las defensas, pero desde luego si sigue por ese camino... Mal vamos...
Pongo ejemplos de mi amiga E porque son los más cercanos, pero me ha pasado muchísimas veces con otros franceses. No sé no sé, hoy de repente en el metro he pensado en todo esto y me he dicho a mí misma que es algo muy, muy curioso. Espero que a vosotros también os lo parezca o que compartáis impresiones conmigo. Soy la única loca?
Un beso,
L
7 comentarios:
me he reído mucho lola!! y nuuunca había oído lo del alcohol...
:)
DIY and more:
diyearte by L & S
Hola!
Llevo viviendo en París dos años y he tenido el tiempo de conocer a bastantes franceses hipocondríacos de estos que describes, sin ir más lejos, mi mejor amiga. Cada vez que le duele algo, se autoinforma en google (con el consiguiente diagnóstico de cancer o enfermedad incurable) y acto seguido acude a su médico de cabecera para que le diga que, efectivamente, va a seguir viviendo porque no tiene absolutamente nada jajaja Yo al principio me preocupaba, pero ya llega un punto que me hace gracia!
Pues yo soy francesa y no he notado nada exagerado dentro de mi entorno;por cierto,odio la palabra "gabacho" es una falta de respeto
Para el anónimo, utilizo la palabra Gabacho de forma humorística, le he explicado a todos mis amigos el sentido de la palabra y se ríen mucho cuando saben que los llamamos así. No tengo nada en contra de ellos. Me encanta Francia y me encantan los franceses, hago vida con ellos y simplemente explico en clave de humor nuestras diferencias culturales, nada más. Hago como que generalizo pero obviamente no conozco a todos los franceses del mundo.
Si eres francesa sabrás que ellos a las mujeres de la limpieza las llaman ''Conchita'' o utilizan otros nombres españoles porque, según ellos ''todas o casi todas las mujeres de la limpieza son españolas o portuguesas''. Podría decir que también es una falta de respeto, pero me río, y no me lo tomo mal ni de forma personal. No hay que tomarse las cosas tan a pecho, de ahí salen los conflictos y los malentendidos. Esto es todo lo que tengo que decir.
ALUCINANTE!jajjajajaa
madre mía no se si es porque yo soy hija de médicos y de familia de médicos o que, pero me parece increible!
aunque tengo que decir que en España también pasa un poco, pero no es por inseguridad es por morro!jajja
de todas formas yo soy como tu, "me cuesta" ir al médico si se lo que me va a decir... de echo como mucho llamo a mis padres, y les comento... a ver que recomiendan... pero en general...nada de medicos, reposo y la medicación adecuada! :)
Un beso desde Londres!!
Hola Lola,
Me gustarìa hablar contigo por privado, ya que estoy haciendo un documental sobre espagnoles en Francia y, como he visto que vives en Parìs, igual te interesa participar. Te sigo desde hace tiempo en Twitter, pero por ahì no puedo escribirte en privado. Si puedes, màndame un mail a aburonm@gmail.com
GRACIAS!!!
A.
Lola vuelbe a escribir en el blog, por favoor!!!
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